
No había comenzado de la mejor manera el segundo punto para España. Juan Martín del Potro se llevaba el primer set por 6-4 y parecía que el viernes sería completamente para los criollos.
Sin embargo, la experiencia de Feliciano López comenzó a resurgir cada vez más, ante la juventud de un Del Potro al que el partido le pesó. López como siempre aprovechó su excelente servicio para intentar llevar los sets a “tie break” y precisamente fue como consiguió ganar 7-6 el segundo y tercer set.
En el cuarto juego, llegó sencillamente el desmoronamiento del argentino y la consolidación del español ganando 6-3. El partido se detuvo para que Del Potro sea atendido de una contractura en el aductor de la pierna derecha.
Luego de un par de minutos, Del Potro volvió a la pista pero jamás al juego. La serie ya estaba empatada y solo se terminaron de jugarse los puntos por compromiso y orgullo.
López ha reivindicado la decisión de Emilio Sánchez Vicario en incluirlo como singlista, pese que desde un principio y con Rafael Nadal en el equipo, el toledano ni siquiera hubiese jugado.
Así es la Copa Davis, partidos duros reñidos y muy disputados. Lo visto en el primer juego, fue solamente un espejismo, no existe tanta diferencia entres los dos equipos como la que hubo entre Nalbandían y Ferrer.
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