La atleta rusa Yelena Isinbayeva ha protagonizado uno de los momentos más emocionantes en Beijing 2008.
La garrochista obtuvo la medalla dorada, algo que era lógico pero lo que más celebró fue el récord de 5,05 metros.
Observa en acción a la mujer que no parece saltar sino volar, con una plasticidad impecable y digna de mirar.
