
Si me cuesta ver la desazón de aquellos atletas que se preparan diariamente para competencias de escasos segundos y quedan eliminados de los premios por milésimas, no creo poder entender lo que debe estar sintiendo Josephine Onyia.
La máxima favorita para los Europeos en 60 metros de salto con valla, nuevamente vive una situación desafortunada y se queda afuera de la competencia. Onyia padece una indigestión que no le permite realizar las pruebas que tenía previstas y así deja a España sin la posibilidad más firme de obtener una medalla en los Europeos.
Onyia viene pasando sucesos de mala fortuna reiteradamente, como aquella caída en los Mundiales de pista cubierta de Valencia cuando estaba por ganar su primera medalla o más recientemente su tropezón en las semifinales olímpicas de Beijing. Evidentemente se debe tener condiciones innatas para practicar un deporte, pero también es cierto que el factor suerte tiene que acompañarte.
