
Sigue la controversia instalada después del Mundial de Atletismo en Berlín de que si la ganadora de los 800 metros llanos es o no mujer. La sudafricana Caster Semenya, a partir de su aspecto físico y su notable rendimiento está siendo analizada por el organismo pertinente de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) para saber de qué género es realmente.
A partir de esto y para callar las críticas mundiales, una revista sudafricana decidió disfrazar a la atleta tras un vestido negro y centímetros de maquillaje para sacarla en la portada bajo el título: “Miren a Semenya ahora”. Esta actitud es risible, pues con la vestimenta adecuada y un poco de cosméticos en el rostro cualquiera pudiera parecer una mujer.
De todos modos esa no es la controversia ya que todos sabemos realmente que la sudafricana nació siendo de sexo femenino, lo que realmente importa en este caso es saber si el grado de testosterona a partir de la ingesta de anabólicos pudieron generar en la atleta una ayudada extra para ganar la presea dorada en Alemania.
El aspecto es lo de menos y tratar de ocultar en una simple sesión de fotos lo que Semenya realmente es me parece una vergüenza. No me mal entendáis, no quiero decir que la africana sea hombre, sino que es evidente que estar de vestido y maquillada no es algo que ella haga habitualmente, pues, nunca con anterioridad se la había visto de semejante manera.