
Me sorprende el mal manejo que se está teniendo con la carrera de Ricky Rubio. Los rumores en las últimas semanas sobre su futuro han sido muy cambiantes y esto perjudica a la mejor aparición del baloncesto español en los últimos tiempos.
Primero se dijo que Rubio se retiraría del Draft. Después que el base se mantendría en el Draft, pero solo jugaría si lo fichan algunos equipos que considera de mayor preponderancia. Es decir, para ser más claros, Rubio se rehusaría a jugar en la NBA este año si tiene que jugar para los Grizzlies o el Thunder.
Como podéis ver, el futuro de Ricky es desconcertante, tanto para la prensa como para el propio jugador y su entorno, lo que denota un manejo pésimo de la situación por parte de los agentes.
En caso que Rubio decida permanecer en el Draft, tendrá tiempo hasta el 15 de junio para cambiar de opinión, aunque algunos ven casi imposible que el jugador se retire.
Por otra parte, firmar con el equipo que lo contrate es algo más complicado. Pues, para terminar su contrato con el DKV tendría que pagar cerca de 5,35 millones de euro de su bolsillo, aparte de los $500.000 que un equipo de la NBA contribuiría.
La situación no está para nada fácil y la incertidumbre que se vive en el entorno del jugador lo demuestra. Me parece que ni siquiera el propio Ricky Rubio sabe cuál será su destino…
