Todo parece indicar que la novela del verano llegará a su fin y tendrá un final feliz para Ricky Rubio y los suyos. El Regal Barcelona ofreció 3,7 millones de euros por el fichaje del armador y, aunque aún no se ha hecho oficial, es casi un hecho que el de El Masnou vestirá de azulgrana para próxima temporada.
Bien hizo Villacampa en no ceder a las presiones de los muchos equipos interesados en el base y hasta del propio Ricky que de entrada se vio interesado en abandonar el Juventut para jugar en el Barcelona, pues, la joven estrella española no quería abandonar Cataluña. El presidente del DKV fue paciente y hoy está a punto de disfrutar de una operación récord dentro de lo que es el baloncesto en Europa.
Nunca nadie ha pagado esa cifra por lo que el fichaje de Ricky será histórico. No obstante aún no se ha firmado ningún contrato y aunque se diga que solo es una cuestión de formalidad para que Rubio sea jugador del Regal yo no me aventuraría, pues, este culebrón ya dio vueltas en incontables oportunidades.
Espero que este sea el último capítulo de este fichaje novelístico por el bien de las instituciones y del propio armador que espera y no desespera por saber que le deparará el futuro dentro del baloncesto.