
Se disiparon las dudas que habían dejado las dos derrotas del Real Madrid en lo que va de la temporada. Esta plantilla aspira a lograr algo serio y lo que es aún mejor, tiene hambre de gloria.
No es fácil ganar en Grecia, todos sabemos del poderío que tienen los conjuntos helenos en su propia tierra y el Madrid de Messina se trajo una victoria tremenda ante el Panathinaikos por 67-76.
El duelo Messina-Obradovic fue un párrafo aparte, pero no por ello menos importante. Siempre genera una atracción ver los planteos tácticos de quienes para mi gusto son los dos mejores entrenadores de Europa y esta vez el entrenador madrileño se quedó con la gloria.