Parece que la buena racha de tres partidos sin derrotas para el Real Madrid se ha terminado. Es cierto que el juego nunca convenció, pero a veces se necesita primero de resultados para poder plasmar un buen juego.
El Madrid echó todo por la borda cayendo ante el Pamesa Valencia por 66-82. Los locales estrenaban a Neven Spahija en el banquillo y valla que dio resultados. Parece casi increíble como un cambio de técnico descomprime cierta presión y errores que parecían insalvables se han borrado en tan solo una semana.
Fue así como Spahija logró imponer un equilibrio entre el juego exterior e interior del Pamesa. Es cierto que el Madrid solamente contó con el aporte de Felipe Reyes y Bullock, ya que el resto de la plantilla parece no haber viajado, pero el Pamesa se ha dado el gusto de ganar después de un prolongado tiempo a un grande del baloncesto español.