Dusko Ivanovic tuvo que recurrir a un tiempo muerto cuando el comienzo del Tau Cerámica ante el Unión Olimpija era muy malo. Los locales arrancaron muy dormidos en la zona defensiva y lo pagaron caro en los primeros minutos llegando a perder por once puntos.
Luego del pedido de Ivanovic, el Tau cambió radicalmente su cara y pudo cumplir con el rol de favorito que se le asignaba antes del juego. Sigo sosteniendo que estas serie de partidos que se ganan en lo previo antes de jugar, terminan complicando mucho más que alguno contra un rival de buena talla.
El Tau terminó ganando por una diferencia de 32 puntos (101-69), pero lo pudo lograr porque su entrenador reaccionó a tiempo, de lo contrario podríamos estar hablando de otra cosa.
