9 de noviembre de 2009 Creado por Juan

Ganan pero no convencen

real-madrid-meridiano-alicanteCon éste título podemos resumir lo acontecido en la sexta jornada de la ACB. Que tuvo las victorias del Real Madrid, único líder e invicto, del Regal Barcelona y del Caja Laboral. Pero su juego deja mucho que desear.

El conjunto madrileño, volvió a mostrarse desconcentrado a lo largo de casi todo el encuentro, en el que venció al Meridiano Alicante por 78-68.  Sus grandes figuras nunca estuvieron a la altura de las circunstancias. Recién sobre el final, más con su historia que con su juego pudo dar vuelta el marcador y seguir líder e invicto.

Hubiera sido una desazón para los de Messina resignar la punta del campeonato y el invicto ante el débil Alicante, pero los altibajos que muestran en la competencia dejan entrever que en cualquier momento van a perder.

Otro equipo que sufrió fue el Barcelona ante el Cajasol. Luego de un comienzo arrollador por parte del azulgrana en la primera mitad, se dejó estar en el complemento, pese que ya tenía asegurada su victoria.  Pero, el Cajasol reaccionó y estuvo muy cerca de lograr su tercera victoria.  Sin embargo, la “bomba” Navarro apareció en los últimos minutos para poner orden en casa y dejar el marcador 76-67.

Esta vez fue Navarro el que salvó al Barcelona, pero esto no siempre será así.  Por lo tanto, ¿Habrá aprendido la lección de que los partidos se juegan con la misma intensidad hasta el final?

También quien agonizó hasta el último cuarto fue el Caja Laboral, para vencer por 86-79 al Gran Canaria 2014. Errático y falta de concentración fue lo vivido por el Caja Laboral que recién sobre el final pudo reaccionar y cambiar el curso de la historia.

Ganan pero no convencen. Sufren más de la cuenta, sin necesidad de hacerlo. Ya que cuentan con ricos planteles que le pueden otorgar variantes en ofensiva como en defensa. Pero, la desconcentración y el sentirse superiores a sus rivales los relaja demasiado cuando toman ventaja en el marcador.  El nivel de juego debe aparecer para que veamos grandes espectáculos, así se torna aburrido.