
Teníamos dudas acerca de lo que podía acontecer con los cruces de España a partir de los cuartos de final. Pues la fortuna ha estado del lado de los conducidos por Scariolo y se les ha configurado un cuadro casi a placer.
España se enfrentará ante Grecia en octavos, si gana se medirá con el vencedor de Serbia-Croacia –casi con seguridad los primeros- y en semifinales se daría un hipotético choque con los locales, Turquía.
Esto denota que España recién se podría medir con los Estados Unidos en la final, lo cual hace un desarrollo del Mundial perfecto. Es cierto que deberá ganar estos partidos previos a la final en la pista y si sigue jugando como ahora puede que se le complique más de un resultado.
Lo concreto es que, saber que el camino puede estar allanado hasta la final generará una mayor confianza en la plantilla y es ahí donde esperamos ver un mejor juego y sería ideal que comience el sábado contra Grecia.
