
Solamente ocho equipos en la historia de la NBA han logrado superar la desventaja de 1-3 para ganar las series en la fase final, realmente un dato desalentador para los Cleveland Cavaliers.
Pues, no bastaron los 44 puntos y 12 rebotes de LeBron James, porque se toparon con unos Magic intratables y en especial con Dwight Howard, el cual fue el motor de su equipo y mucho más en la prórroga, donde consiguió anotar 10 puntos decisivos.
Los Cavaliers han quedado con la soga al cuello, ya que no tienen margen de error y deberán ganar todos los juegos que restan si desean salvar la gran temporada que han hecho.
La verdad que sería una pena y hasta un fracaso, ver como se esfuman las esperanzas de una final para el que ha sido el mejor conjunto de la temporada hasta el momento.
