
Un equipo que juega cuatro partidos de forma consecutiva en condición de visitante y obtiene todos triunfos, está para campeón. Es cierto que la temporada regular es distinta a los playoffs, pero estos matices que subyacen, hace que los candidatos comiencen a asomar lentamente.
Así fue como los Ángeles Lakers, enésima vez comandados por Kobe Bryant y Pau Gasol, se alzaron con su cuarta victoria fuera de su recinto y esta vez venciendo a los Detroit Pistons por 81-93.
Si Pau busca la renovación de su contrato hasta 2013, está haciendo todos los méritos para obtenerla. El mejor jugador español de la historia, se ha mezclado de forma perfecta con Kobe esta temporada y eso el equipo lo siente, porque todos los que entran desde el banquillo logran jugar mejor y más sueltos.
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