
La noche del tercer partido en el Vistalegre podía ser un final catastrófico para el Real Madrid, pero surgieron tres hombres que fueron claves a lo largo de la temporada y no habían aparecido en las dos primeras finales, LLul, Prigioni y Reyes.
Ellos fueron responsables de que los blancos achicaran la serie y obligaran a estirarla a un cuarto encuentro. Sin embargo, no fue sencillo para los de Messina poder imponer con facilidad como lo expresa el marcador (80-67). Ya que Caja Laboral planteó el partido de la misma manera que lo hizo anteriormente, lo cual le estaba dando resultados.
Con Splitter que aportaba su cuota de gol, algunos rebotes. Pero que ya no pesaba su poderío como en los primeros cruces, le propusieron una marca más dura y dió sus resultados. Así y todo, Madrid no podía despegarse en el marcador, pues los nervios al error fatal, los fallos producto de ese mismo nerviosismo llevaron al encuentro a estar cerrado hasta los minutos finales.
Fue allí, donde Llul, Prigioni y Reyes, también habría que mencionar a Tomic que fue el máximo anotador, pero el base y el ayuda clavaron una serie de triples fulminantes para tomar distancia cuando el último cuarto se esfumaba y poco le quedaba al Caja para revertir la historia, que ahora continuará con su cuarto capítulo el viernes y la serie queda más abierta que nunca para los blancos.
