Se sabía ya cuando jugaba en el DKV, que tarde o temprano su futuro estaría en el mejor baloncesto del mundo, la NBA. Pues, esto último ya se ha concretado y Ricky Rubio es parte de la plantilla de los Minnesota Timberwolves y ha tenido un estreno a lo grande. Sí, es cierto, fue en un partido de pretemporada, pero de todas formas, Ricky se mostró brillante, como si no hubiese sentido el paso de la ACB a la NBA.
Su estilo de juego con una desfachatez que lo caracteriza, hacen que tenga todo para triunfar en el mejor baloncesto del mundo, sus asistencias, su panorama del campo para leer la mejor opción en cada jugada y sus tremendos alley-oops, dejaron con la boca abierta a más de un comentarista de televisión, quienes por lo general en Norteamérica son bastante duros con los extranjeros.
La idea que tiene Ricky es meter nuevamente en los playoffs a esta franquicia, la cual no lo logra hace dos temporadas. No está nada mal el objetivo y en caso de lograrlo, estaríamos hablando de un año perfecto para el español en lo grupal. En lo individual, deberá buscar sumar la mayor cantidad de minutos posibles y seguir ganándose a la afición local, a quienes ya deslumbró en el Target Center de Minnapolis.
Sus seis puntos (1/4 en tiros), seis rebotes y siete asistencias ante los Bucks, dejaron en claro que pinta para dar pelea al mejor novato del año y que no quiere estar de paso en la NBA. Ricky fue muy cuestionado en la última temporada en Barcelona, pero evidentemente este chaval necesitaba cambiar de aires y de chip, seguramente este año veamos una de su mejores versiones.