Así debe calificarse la actuación del seleccionado español de baloncesto ante su par de Brasil. Uno de los partidos más perfectos de la era Scariolo que ha jugado este equipo, lo cual invita a seguir soñando a lo grande.
Un goleo parejo donde no hubo un destacado, en realidad sí, el equipo. Pues los dirigidos por el italiano se comieron a los brasileros de entrada y luego llevaron las riendas del encuentro a su disposición. Pese a las dos importantes ausencias, Marc y Rudy, España ha dejado en claro que su plantilla es muy rica.
Los más jóvenes exhibieron porque están entre los doce que pretenden hacer historia mundial. San Emeterio, el último en ingresar, dió de lo suyo. Ricky Rubio nos regaló los lujos que ofrece en el Barcelona y Llul le puso la velocidad y el dinamismo que lo caracteriza.
Pero también el trabajo de la nueva generación se vio resaltado porque, Calderón, Navarro y compañía también hicieron de las suyas con el quinteto sudamericano. Mucha efectividad y una marca asfixiante permitieron que los jóvenes sumen más minutos y demuestren cuan capacitados están para asumir la responsabilidad de ir por lo máximo.
