
Y finalmente se ha hecho historia en grande. No se necesitaba nada más para destacar la gran actuación del seleccionado español femenino de baloncesto en el Mundial de la República Checa, pero este bronce obtenido sirve para coronar con una presea una tarea brillante. Las chicas de José Ignacio Hernández vencieron a Bielorrusia por 77-68 y se quedaron con el tercer puesto en el mundial que arrasó USA, tras vencer a República Checa en la final por 89-69.
Sancho Lyttle, Alba Torrens y Amaya Valdemoro fueron los emblemas de un seleccionado que basó su juego en la fuerza física, pero que se dejó tiempo para ofrecer lujos y calidad. Esta es la primera medalla de un seleccionado español femenino y la verdad era merecido que se diese con esta plantilla.
Habrá un antes y un después de este Mundial para las chicas que desean vestir la casaca de la roja. Desde hace mucho tiempo se viene trabajando seriamente en el baloncesto femenino en España y una vez más los logros son una muestra de ello. Nadie borrará jamás a estas chicas de su mente y sencillamente porque quedarán en una página muy importante del baloncesto español.