
No es hacer leña del árbol caído, pero particularmente estoy más que decepcionado con la participación del seleccionado español femenino de balonmano, en el Europeo de Dinamarca-Noruega.
Ya casi es anecdótico que haya perdido, una vez más, ante Croacia por 22-23, la mala imagen era imposible de borrar. Sobre todo para un seleccionado que venía de ser subcampeón en la edición pasada de este mismo torneo.
Un fusible debe saltar y Jorge Dueñas es el indicado. El entrenador no supo encontrarle el rumbo al equipo y tampoco tomó posiciones para un plan B. Porque poner la mayor responsabilidad de este fracaso en el paro de los controladores, no ayuda a construir un equipo serio.
Bajo mi óptica Dueñas debe irse del seleccionado. Cuando estas cosas pasan, se debe descomprimir y es más fácil cambiar a un entrenador que a un equipo completo.
También considero que hay jugadoras que no pueden vestir más la casaca del seleccionado y no solamente el técnico debe asumir las consecuencias de este fracaso.