
El equipo manchego tenía todo para revalidar su título del Super Globe, sin embargo una gran actuación defensiva del portero del Kiel fue clave y determinante para la remontada de los actuales campeones europeos.
Dos rivales que se conocen, que se saben cada maña, pese a ello el encuentro no perdió emotividad y tampoco desilusionó a los presentes en el estadio de Doha. Pues cada uno brindó lo mejor de sí, fue un tiempo para uno y otro pero que finalmente los teutones supieron mantener la renta.
El Ciudad Real se topó en el complemento con una defensa más agresiva del Kiel y no supo resolver como penetrarla y fue perdiendo esa pequeña luz de diferencia que había logrado. Además, cuando tuvo que resguardar su meta no lo hizo en la misma medida que su rival y ahí estuvo gran parte de la definición del torneo.
Un Kiel fiel a su estilo no perdió nunca la cabeza y fue a todo o nada en la segunda mitad y con una enorme Omeyer, imbatible bajo los tres palos, cimentó la remontada y la victoria para conquistar otro título más para el destacado equipo alemán.