
El balonmano español está de para bienes, ver cómo han disputado cada minuto de juego las chicas dirigidas por Dueñas, da orgullo, alegría y nos lleva a ilusionar con cumplir el sueño del título mundialista.
En un partido durísimo, muy cerrado, con un final no apto para cardiacos, las españolas se alzaron con el pasaje a semifinales de la Campeonato Mundial de Balonmano Femenino. La responsable de ello, tiene un nombre: Macarena Aguilar, quien se puso en los minutos finales al equipo en sus hombros y arremetió contra la defensa rumana, para conquistar en el último segundo, el gol de la clasificación.
Sin embargo, no sólo hay que destacar a la autora del gol histórico, sino también a todo el equipo que no se amilanó cuando a falta de tres minutos el marcador le era adverso, entonces sacó a relucir su garra, su templanza para asumir la responsabilidad de protagonista y serio candidato al campeonato.
España va por más, va por Noruega un rival de temer, pero ante eso el mejor antídoto de las españolas es la gloria, la ilusión de verse por primera vez campeonas de un certamen mundial.
