5 de enero de 2010 Creado por Juan

Holyfield ya no está para pelear

Que la Federación Mundial de Boxeo (WBF) tiene devaluado el título del peso pesado es cierto, pero que una defensa del mismo sea entre el sudafricano Francois Botha y Evander Holyfield es demasiado.

No quiero cargar contra los títulos y la experiencia de Holyfield, pero con 47 años de edad está para dedicarse más a sus nietos que para subir en un cuadrilátero. No tengo información sobre la situación actual del patrimonio económico del boxeador, pero creo que si no fuese por el dinero, el estadounidense estaría retirado.

El cuatro veces campeón de los pesos pesado, tiene plena confianza en obtener su quinta corona. Nadie puede oponerse a ello, pero sinceramente no creo que sea posible u en todo caso de lograrlo, deberá ser gran responsabilidad de un Botha que tampoco me genera demasiada confianza.

  • http://www.strik-1ng.com iron_Mike

    El de la imágenen es Francois Botha?

  • http://www.strik-1ng.com iron_Mike

    pensé que era otro más viejo?

  • neoyo

    Sinceramente, creo que nadie tiene derecho a interponerse entre un sueño y un hombre. Desde el momento en que alguien intenta algo que los demás dan por inutil se convierte en la posibilidad de demostrar que si és posible.

    Este gran deportista quiere seguir con su sueño, y lo demostró al darle un repaso tecnico a Nicolai Vaulev con 46 años (aunque luego le robaran el combate). Las razones pueden ser varias, pero cabe decir que todas son licitas. Si desea hacerlo por dinero, ¿por qué no? Holifield ya ha demostrado que ama este deporte, que es bueno (4 veces campeon mundial) y que continua siendolo (combate contra el antiguo campeon Vaulev). ¿ quien entonces tiene derecho a decirle que este no es su sitio? Los records solo se baten haciendolos….y Evander Holifield ya ha batido otro…ser tambien campeon mundial por quinta vez. Ahora intentará el suguiente reto…las otras federaciones. Y si pierde no creo que sean razones pere decir que no debia hacerlo….sinó para felicitarlo com ejemplo deportivo.

    Todo gran genio siempre ha tenido críticos a su trabajo, luego está cuando demuestra con su tarea lo equivocados que estaban.