
Ya no caben dudas que Manny Pacquiao es uno de los mejores boxeadores que vimos en toda la historia. Pues, luego de ver como destrozó a Miguel Cotto, un boxeador de elite, no existen especulaciones para afirmar que el filipino es un fuera de serie dentro del cuadrilátero.
La victoria de Manny en el último asalto por nocaut técnico, decretó que el filipino gane su séptimo título en siete categorías diferentes. La velocidad de Pacquiao es supersónica para sus contrincantes y Cotto lo comprobó en su propio rostro, ya que el boricua no lograba saber de donde salían esos puños certeros que le dejaron la cara desfigurada.
No hay contrincante posible para Manny en el boxeo actual. Creo que tampoco nadie vive el boxeo como él, ya que luego de la pelea se fue a tocar con su banda de rock a un bar de Las Vegas.
Sencillamente impresionante lo de Pacquiao, ya no quedan palabras para describir el tamaño de este púgil. Los filipinos debéis estar felices porque tienen a un deportista que está escribiendo la historia del deporte que práctica, algo que solamente lo hacen quienes perduran en la historia.
