
El boxeo mexicano volvió a revivir el fin de semana a sus mejores campeones en la historia. El encargado de realizar ese homenaje, fue el retador Antonio Margarito, quién le arrebató la corona Welter al puertorriqueño Miguel Cotto, con una exhibición de boxeo al estilo de los viejos campeones mexicanos.
Margarito con la sangre boxística mexicana, subió al ring con una estrategia totalmente distinta a la de peleas anteriores. El boricua se replegó en los primeros rounds, aguantando los embates del campeón y después del quinto asalto comenzó una lluvia de uppercuts desplazada por las manos del mexicano.
Sencillamente el boricua acabó por destrozar al puertorriqueño, a tal punto que este cayera en sus rodillas. México tiene un nuevo líder en el pugilismo y este es Antonio Margarito, quién además de ganar obtuvo el respeto que pretendía.