El boxeo es un deporte de mucho riesgo para la vida de las personas, de eso no caben dudas y cada tanto debemos lamentar estas pérdidas humanas. Es cierto que, cada boxeador sabe a los riesgos que se somete desde el primer día que se calza los guantes, pero sin ninguna duda, estas noticias amargan al deporte.
En la pelea producida por el peso superligero entre los mexicanos Marco Antonio Nazareth y Julio César Chávez el último sábado, el primero terminó con un derrame cerebral que lo depositó en el quirófano de un hospital en Puerto Vallarta.
La caída de Nasareth en el cuarto round fue contundente y se retiró con innumerables golpes en la cabeza. Los médicos pronosticaron que esperaban una evolución favorable en las primeras 72 horas, algo que no ocurrió y que finalmente terminó con la peor de las noticias, su fallecimiento.
Parece increíble, pero el boxeo sigue conservando la rudeza y crueldad de sus principios a diferencia de otros deportes. En México se disfruta mucho del pugilismo y esta noticia seguramente ha sido de las más tristes en los últimos tiempos, por ello nuestra solidaridad con la familia de Marco Antonio Nazareth y con todo el pueblo mexicano.
