
En los playoffs de la ACB, el Barça ha dejado en claro, que no se semeja en lo más mínimo a aquel equipo de la fase regular. Los catalanes derrotaron como visitante al DKV Joventut, por 90-93.
Los locales cayeron en su propio terreno por primera vez, después de cuatro meses, una marca difícil de romper. Y que solo un juego como el que mostró la visita, podía lograrlo.
El barça, en el último cuarto cometió errores infantiles, aquellos que se pagan caros. Pero el temperamento y la personalidad de Alex Acker, para los lanzamientos libres, le dieron los puntos decisivos para terminar ganando el encuentro.
Vía: mundo deportivo






