Cuando una contratación sale a la perfección, debemos sacarnos el sombrero ante la directiva que la gestionó, en este caso la del FC Barcelona. Pues, contratar a uno de los jugadores más requeridos del mercado, con mayor proyección y por un desembolso de simples monedas –teniendo en cuenta la cantidad de dinero que mueve el fútbol-, es claramente un negocio redondo por donde se lo mire.
Así fue el fichaje del centrocampista Ibrahim Afellay por el Barça. Pues el holandés estableció un vínculo hasta el 2015 con el club catalán y solamente por 3 millones de euros, debido a que Afellay finalizaba su contrato con junio próximo con el PSV Eindhoven.





No es lo que el Real Madrid necesita. El alemán Sami Khedira se ha convertido en el nuevo fichaje del equipo que está armando Mourinho y sencillamente, creo que es la peor incorporación que han hecho hasta el momento.