Cuando Kun Agüero se fue del Atlético de Madrid, muchos lo castigaron diciendo que solamente se iba por el dinero, lo cual en gran parte era cierto porque la oferta tentadora del club ciudadano no la podía desaprovechar el argentino. Pero también apostó por la gloria en un conjunto que estaba renaciendo por el aporte de capitales privados y que vio en el Manchester City, la posibilidad de ser el nuevo Chelsea.
El resultado final le da la razón a la decisión tomada por el Kun. Llegó y se transformó en el goleador del equipo y en el hombre que marcó el tanto decisivo para que el City se coronara campeón por tercera vez en su historia en el torneo doméstico y después de 44 años, siendo este el primer título que obtiene con el nuevo formato de Premier League. Agüero se dio el lujo de hacer un amago cuando la desesperación reinaba en todo el estadio ciudadano y de fusilar al meta del Queens Park Rangers para decretar el 3-2 final y amargar el festejo del United que había vencido al Sunderland.








