El seleccionado australiano de rugby ha tenido un excelente Mundial en Nueva Zelanda, venciendo en su último encuentro a Gales por 21-18 y quedándose con el tercer puesto, seguramente no es lo que vinieron a buscar, pero es un muy buen resultado para mantenerse en la elite de este deporte.
Pero este seleccionado tuvo varios puntos para analizar, entre desgracias y errores propios. Respecto a las primeras, no caben dudas que fueron las lesiones de sus figuras, Quade Cooper y Kurtley Beale, en la etapa inicial de este Mundial. Sin embargo, lograron reponerse y llegar de forma casi holgada al encuentro de semifinales ante los All Blacks. Allí no tuvieron una buena jornada y terminaron cayendo por 20-6.
Y en cuanto a los errores mencionados, estará principalmente el de no haber hecho jugar más minutos a Berrick Barnes, algo realmente incomprensible por el nivel que mostró en los pocos minutos que le tocó jugar.
Con Barnes más tiempo en el campo, la historia podría haber sido otra, y no es la típica frase donde se dice que, el que no juega siempre es el mejor, Barnes lo demostró cuando ingresó. Pero insisto ha sido un excelente Mundial de Australia y el bronce lo deja en claro.


Los All Blacks han sufrido muchísimo e incluso han llegado a ir por debajo en el marcador durante la primera media hora del partido, pero al final , Nueva Zelanda acabó con las sorpresas en los cuartos de final de su mundial y fue el único equipo de los que acabó primero en su grupo que paso a semifinales.



