
Decíamos la semana anterior, tras la victoria de David Ferrer en el ATP de Buenos Aires, que el alicantino estaba pareciendo emular lo hecho la temporada pasada, donde todos coincidimos en un 2011 fabuloso para su tenis. Ferrer ha vuelto a celebrar, esta vez en el ATP 500 de Acapulco, donde venció al mismo rival que en la capital de Argentina, Nico Almagro, solamente que esta vez fue más fácil, ganando por 6-1 y 6-2.
A los títulos mencionados, se le debe sumar el de Auckland en Nueva Zelanda, con lo cual son tres las conquistas que lleva en 2012. La gira latinoamericana siempre le sienta bien al de Jávea y hoy vuelve a ser Nº 5 del ranking de la ATP, un puesto más que merecido. Pues, detrás de los cuatro ases está Ferru, un tenista que a sus 29 años se siente pleno para poder seguir ganando torneos y compitiendo cada día mejor.
En 2007, años que para muchos fue el mejor para Ferrer, el español también había cosechado tres títulos, pero tal vez, la importancia no sea la cantidad sino la calidad de los mismo y la calidad de los rivales a los que se enfrenta en cada uno de los certámenes. Más allá de estas tres conquistas y que recién el año está comenzando para él, considero que deberá mantener el tenis de 2011 y seguramente los trofeos llegarán y se acumularán por decantación.


El mundo da para todo. Mucho más el deportivo, porque en caso contrario, estas situaciones no tendrían explicación. Pues, el Nº2 del mundo, Rafael Nadal, deberá presentarse el 12 de marzo próximo en el juzgado de Manacor, para acudir a un Acto de Conciliación con el entrenador Oscar Borrás.
Como Rafa Nadal ha sido la sombra negra del mejor tenista de la historia, Roger Federer, el español ha encontrado la horma de su zapato con Novak Djokovic. Pues, el serbio le ha tomado el pulso al juego de Rafa, y en general al de todos, por ello es N°1 del mundo y ha vuelto a conquistar el Open de Australia, siendo esta la tercera vez que lo hace.


Roger Federer eliminó a Juan Martín del Potro y se clasificó para las semifinales del Open de Australia, primer Grand Slam de la temporada.
Rafael Nadal se impuso ante su compatriota Feliciano López, en el duelo español de octavos de final del Open de Australia, el resultado final fue 6-4, 6-4 y 6-2 a favor del balear.