
¿Cuándo una derrota es buena?, generalmente nunca es bueno perder, pero hay situaciones y situaciones. Cuando un equipo es netamente inferior a otro y pierde dignamente, ambas partes se van conformes. Esto ha sucedido en la ciudad tailandesa de Puket, donde se lleva a cabo la última cita del Circuito Mundial de Voley Playa.
La dupla española, conformada por Liliana Fernández Steiner y Elsa Baquerizo, no tuvo fortuna en el cruce de la repesca, ya que les tocó enfrentar a las múltiples ganadoras brasileñas, Lili-Vieira. Cuando vi el cruce que se le venía a la dupla ibérica, me imaginé una derrota contundente por 2-0, con un marcador favorable ampliamente para las cariocas.
Sin embargo, para sorpresa mía y de todos los españoles, Fernández Steiner y Baquerizo vendieron cara su derrota y terminaron cayendo en el tie-break por 15-8. Es entonces cuando realmente sentí que la derrota era buena o mejor dicho, digna.





La Supercopa de Voleibol de España suponía un duelo de dos equipos acostumbrados a los éxitos, por eso sería muy difícil presagiar quién se adjudicaría el título en juego. Pero el Unicaja Almería impuso condiciones desde el comienzo del match, dominando el ataque y el bloqueo para conseguir su cuarto campeonato.

La idea del Mundial FIVB, que se celebra en Italia, fue luchar por un octavo puesto, éste era el objetivo de los conducidos por Julio Velasco y no se ha logrado. Las derrotas ante Bulgaria y luego claramente ante Cuba, hicieron que el conjunto se despida de todo sueño por alcanzar una octava plaza.