
Creo que nadie imaginaba una segunda etapa muy alborotada del Tour de Francia, luego de la excelente inauguración que habíamos presenciado. De hecho los 187 kilómetros entre Mónaco y Brignoles, no fueron apasionantes, pero los errores producidos, dejaron algo de emoción para el final.
¿El vencedor? Pues, un viejo conocido, el británico Mark Cavendish. El ciclista del Columbia sacó rédito de una caída sobre el final de la etapa que le posibilitó llegar muy plácido a la victoria final.
Cancellara mantuvo el maillot amarillo, escoltado por Alberto Contador, el cual ha dado clara señas de ser el mejor ciclista del Astana en tan solo dos etapas.