
No estamos viendo un Tour de Francia como el que generalmente solíamos. Pues, no se están dando los resultados lógicos y hasta me animaría a decir que en ciertos casos sucede la inversa de lo que pensamos.
Pues, en la quinta etapa que unía Le Cap D’Agde y Perpiñán, pensábamos que los sprinter se adueñarían de todo el espectáculo.
Pero, finalmente fue un grupo de aventureros que decidieron llevarse el protagonismo y realizar una escapada, entre ellos el vencedor final Thomas Voeckler.
Es así, el Tour está impredecible y por cierto lado me parece bueno, aunque seguramente esto se tendrá que normalizar a medida que pasen las etapas.