La victoria española de Óscar Freire en la undécima edición de la Vuelta a España, fue inevitable. Todo producto de la velocidad que el cántabro pudo levantar con su bicicleta, algo que fue demasiado para sus rivales, entre ellos Tom Boonen y Juan José Haedo, segundo y tercero respectivamente.
Los 178 kilómetros que comprendía el trayecto entre las localidades de Calahorra y Burgos, fueron testigos de una etapa sencilla, la cual contaba solamente con un puerto de tercera categoría.
En la clasificación general, Egoi Martínez sigue dominando y como dueño del maillot amarillo. El ciclista ibérico tuvo una jornada tranquila, ya que fue bien protegido por su equipo y por ello sigue como líder de la competencia.