Esto ya es una adicción. Sí, créase o no, el dopaje positivo por CERA, que ha dado Íñigo Landaluze en la primera etapa de la pasada edición de la Dauphiné Liberé, demostró que el ciclista español tiene adicción a las sustancias prohibidas para correr.
Pues, si nos remontamos en el tiempo, Landaluze ya tiene antecedentes de dopaje positivo. Esta vez no ha podido librarse de la sanción de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y tampoco creo que pueda de las de su equipo el Euskaltel Euskadi.
El propio Íñigo Landaluze admitió consumir dicha sustancia ilícita, lo cual es de hombría, pero creo que está necesitando ayuda. Cuando un deportista necesita de ingerir de este tipo de sustancias y además, es reiterativo, necesita ayuda urgente.
