Después que el corredor estadounidense, Lance Armstrong, confirmara el lunes su presencia en el Tour de Francia 2009, los organizadores del evento ni siquiera hicieron alusión.
Los directivos del Tour mostraron una total indiferencia con respecto al retorno del siete veces campeón.
“Nada cambiará” fueron las palabras de los directivos del Tour, quienes han dejado evidenciado una vez más, lo mal que se llevan con el estadounidense.
