
No fue casualidad la victoria de Carlos Sastre en la etapa reina del Giro de Italia, sino fue concretar un proyecto para dar el gran zarpazo sobre el final.
La etapa en el Monte Petrano de 237 kilómetros es la más ruda de la competencia y ganar significa dar un golpe de autoridad y entereza.
La victoria del ciclista español, puso en evidencia que es un firme candidato a quedarse con la competencia. Sastre ya se encuentra tercero en la general y claramente es una seria amenaza para el líder, Menchov.
