Lamentablemente, el bajón anímico que le provocó a Óscar Pereiro su problema con el Astana lo llama a pensar en dejar la actividad.
No hace mucho dimos a conocer la satisfacción que tenía Oscar por poder concretar su sueño de estar en un equipo competitivo en España. De las desilusiones que había tenido y esta chance que se le presentaba en el epílogo de su carrera.
Pero de pronto, todo el sueño quedó trunco y ahora su ánimo ha quedado por el piso. Todo quedará en manos de la justicia que determinará quienes han sido los responsables de los hechos.
Sin embargo, por más que el equipo Astana sea responsable no devolverá a Pereiro su ilusión de retirarse del ciclismo de una manera más apropiada a su condición de campeón del Tour.
