
No puedo creer que haya visto todo el Gran Premio de Catalunya y sobre el final, me haya quedado un sabor demasiado amargo de esta competencia.
No es que la victoria de Valentino Rossi sea inmerecida, lo que me parece es que aquí han pesado otras cosas y no solo el hipotético error de Jorge Lorenzo en la última vuelta, cuando había realizado una carrera perfecta.
Es cierto que los errores en el MotoGP son de milésimas, pero Lorenzo tenía para ganarle a Rossi en la última vuelta. Quiero creer que fue verdaderamente un error y que no apareció desde el equipo Yamaha una orden para dejar ganar al italiano.
Fue una carrera apasionante, donde el podio final, Rossi, Lorenzo, Stoner, comparten la cima del Mundial. Por muy poco no fue de Lorenzo, pero claramente quedó demostrado que es el mejor piloto español de la actualidad.
Meritorio fue lo de Dani Pedrosa, el cual lidia con un físico mal trecho, sobre todo después de la caída en la clasificación del sábado. El piloto de Honda finalizó en sexto lugar, haciendo un esfuerzo sobrehumano, para llevar su moto y su físico.
Malas actuaciones de Sete Gibernau y Toni Elías. El primero terminó decimoquinto y el segundo se fue al suelo en la séptima vuelta.
