
Para cualquier persona común, abonar una multa de 100.000 dólares, sería prácticamente imposible. Pero, para una escudería como Ferrari o cualquiera de la F1, esto es sencillamente una pequeña suma de dinero.
Lo concreto pasa por saber, si el monto aplicado a la sanción, corresponde con la gravedad de los hechos producidos. Es decir, que Fernando Alonso le haya recortado 13 puntos a Lewis Hamilton, tiene mucho más valor para Ferrari, que los 100.000 dólares abonados a la FIA, correspondientes a la órdenes que se le dieron a Felipe Massa, para que dejase pasar al asturiano en Hockenheim.
Entonces, llegamos a la conclusión de que la sanción no es justa. Porque si la FIA, en su reglamento impide esta clase de órdenes de equipo, el costo por infringir el reglamento, no es alto, como para que las escuderías piensen en no infringir las leyes.
Algo deberá hacer la FIA, sobre todo con esta clase de maniobras que se han vuelto un tanto comunes en la F1 y en especial en Ferrari. Aumentar el costo del castigo o cambiar dinero, por sanción deportiva, pueden ser algunas de las mejoras para incluir en el próximo reglamento.
