
Si aún faltaba algo más para daros cuenta que la relación entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton nunca funcionó, las declaraciones del británico lo dicen todo. Pero ¿hay necesidad de hacerlas? Lewis sigue echando leña al fuego, tras una maniobra equivocada de su parte y encima se despacha contra el asturiano.
Fernando es todo un caballero y es más cauto, más allá de lo que comentó ni bien concluyó el GP de Europa, donde despotricó contra la FIA por las sanciones impuestas a los pilotos que adelantaron el Auto de Seguridad. Pero ya más calmo y tranquilo supo reconocer su error, aunque todos sabéis que el bicampeón tiene algo de razón cuando dice que la sanción no fue justa.
Hamilton ha demostrado con sus dichos que poca sangre británica lleva en sus venas, pues otros pilotos de su país son más medidos con los cometarios y no se pasan en el alarde, debería mirar más a su sencillo compañero de escudería Jenson Button. Decir que Alonso le tiene envidia, provoca carcajada, pues el asturiano integra uno de los mejores equipos de la Fórmula Uno y ya se ha consagrado en dos oportunidades cuando él solo lo hizo en una.
Por otra parte sería injusta una sanción al piloto de Ferrari por sus aseveraciones, ya que ahí si la entidad madre del automovilismo estaría más preocupada por lo que acontece fuera de las pistas que dentro. Desafortunadamente, esta temporada ha sido exigente para los comisarios que han vivido situaciones extrañas en carrera y resolverlas de inmediato lleva a generar reacciones como las de Alonso, Hamilton y otros pilotos, cuestiones que puede surgir porque las competencias de autos llevan a que se den situaciones inesperadas en más de una oportunidad y no están contempladas en el reglamento.
