
Ha llegado el final de un emocionante Rally Dakar que arrojó como saldo principal que se puede correr en otro lugar que no sea África.
Para España ha quedado un sabor dulce con la victoria de Marc Coma en motos y uno amargo con el abandono de Carlos Sainz en autos, competencia que ganó el sudafricano Giniel De Villiers, quién curiosamente nunca pudo hacerlo en su tierra.
Con varios aspectos por corregir, pero con mucho corazón y entusiasmo Argentina y Chile pueden estar satisfactoriamente felices con lo realizado. Creo que después de esta edición, el Dakar comenzará a conquistar nuevos territorios, desmitificando que se debe realizar solamente en África.
