Pese a que tenemos dos grandes pilotos en el Moto GP como Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo, confío en que la mayor esperanza del 2009 para los españoles es Sete Gibernau . Lo manifiesto, porque veremos a un Gibernau que prácticamente no se ha retirado de la acción, siempre se ha mantenido en acción.
Lo que más me preocupa, es ver cómo está la Ducati que pilotará el español. Es decir, si medianamente la máquina puede estar compitiendo con los corredores de punta, Sete podrá sacar ventaja de la experiencia que posee.
Otra verdadera incógnita es el estado físico con el que llegará Gibernau. Por el momento se ha ausentado de los entrenamientos en Qatar por causa de una rotura parcial del ligamento córaco-clavicular y subluxación acromio-clavicular en el hombro izquierdo.
Veremos si Sete puede llegar correctamente en lo físico y con una moto competitiva, claramente estaremos ante un firme candidato a quedarse con el Mundial.
