
Tal vez se apresuraron al anunciar el retorno de Michael Schumacher a las pistas antes de saber si el piloto alemán estaba en condiciones. No hay que dudar de que las molestias en el cuello existen, pero también hay que poner en la balanza el hecho de que el Kaiser tal vez se haya dado cuenta de que no podría hacer un buen papel al no estar en condiciones tampoco como piloto.
El hecho de tener 7 campeonatos del mundo en la bolsa no para nada poca cosa. ¿Pero qué sucede con un piloto que hace años que ha perdido un gran contacto con los monoplazas y que ha perdido muñeca y ha ganado peso?
Además, también hay que aclarar que los monoplazas de 2009 no son como el F2007 que pilotó el alemán en Mugello.
En fin, no es por ser aguafiestas, ni por tomar el papel del villano de la película, pero tal vez haya que admitir que Michael no está en condiciones técnicas y físicas para volver a la F1.
