
La última carta que había puesto en la mesa Ferrari para levantar su pésima temporada se acaba de desmoronar. Si algo le faltaba a la escudería para confirmar que este no es su año es la deserción de Schumacher al Gran Premio que se va a disputar en Valencia.
Cuando todo parecía viable y todos los tifosis se frotaban las manos para volver a ver al múltiple campeón mundial de nuevo en las pistas, los problemas en su cuello le dijeron que no al alemán.
Me imagino por estas horas la desilusión de Luca di Montezemolo, presidente de Ferrari, que había puesto sus ojos en el teutón para hacer resurgir a su escudería que estuvo totalmente ausente esta temporada. Pero parece que nada le va a salir bien a Ferrari este año, lo mejor será esperar que termine este 2009 que fue desastroso en materia de resultados.
Finalmente la noticia que había convulsionado a todo el ambiente del automovilismo no se llevará a cabo y una terrible decepción se hace presente entre los fanáticos de la escudería italiana.
Quizás el único que pueda sonreír con esto sea el mismo Massa que ve, con mucha tranquilidad, que su puesto en vez de ostentarlo el mejor piloto de todos los tiempos finalmente será ocupado por Luca Badoer que en 56 carreras diputadas en la Formula 1 no ha conseguido lograr puntos.
