Y sí, al presidente del Bolivia debemos agregarle un apellido, ya no será solamente Evo Morales, sino que ahora será Evo Morales Cantona, recordando al exquisito jugador de fútbol francés pero que tenía un carácter demasiado violento dentro del campo. El mandamás de Bolivia enloqueció en un partido de fútbol y le propició un golpe en los testículos a un rival.
Realmente no se puede creer, es una situación cómica en cierto punto, pero realmente intolerable viniendo de la persona más respetada de un país y que se supone tiene que dar el ejemplo a su pueblo.
Como os comentábamos en la nota anterior, el fútbol aflora lo peor de las personas, sobre todo en Sudamérica, donde un cualquier partido es de vida o muerte, literalmente hablando. Vuelvo a reiterar que puede ser cómica la reacción en cierto punto, pero realmente me parece deplorable, ¿vosotros qué pensáis?