
Los futbolistas brasileños son de personalidades muy sentimentales y para que rindan naturalmente deben estar muy conformes en los lugares que ocupan. Estaba claro que Adriano no era feliz en el Inter y que si lo es en Brasil, como se pudo observar hace poco tiempo en el San Pablo.
Pues, ”El Emperador” recaló en otro club brasileño, el Flamengo. Realmente ya con ver esta imagen os damos cuenta el cambio de ánimo que se produce cuando un jugador está donde quiere estar.
Se puede decir que es falta de profesionalismo y todo lo que queramos, pero Adriano ha priorizado su felicidad por sobre los intereses económicos. ¿Podrá Adriano recuperar su nivel como Ronaldo? Tal vez sí y si esto llegase a pasar, Brasil volvería a contar con una posible delantera temible para el Mundial de Sudáfrica 2010.
