
Increíble, más de mil millones de dólares de un lado y un presupuesto cien veces inferior del otro lado y sin embargo se repartieron los puntos. Pues, en el debut de la Copa América que se disputa en Argentina, el local no pudo pasar de la igualdad a un gol con la débil selección de Bolivia.
Y digo débil porque en los papeles previos había una diferencia de 3 goles entre ambos seleccionados. Pero el fútbol otra vez nos da un cachetazo y nos demuestra que los partidos se ganan en el campo y no en los micrófonos o en los nombres que se pongan dentro del rectángulo verde.
Si hubo un equipo ese fue el de Bolivia, aguerrido, ordenado, eficiente y que se encontró con un tanto casi por fortuna, pero que luego pudo ampliar la cuenta si no fuese por la gran parada de Romero a Martins. Luego llegó la igualdad del Kun Agüero y parecía que la albiceleste se lo llevaba puesto en los 15 minutos que restaban, pero no pasó; y encima Bolivia tuvo otra clara situación.
El miércoles Argentina enfrentará a Colombia en la Ciudad de Santa Fé y si no gana puede complicar su pasaje a la siguiente fase. No estaba en los papeles de nadie que se igualara este juego y ahora el tablero de la clasificación está desordenado. El equipo de Sergio Batista no convenció al público local y deberá hacerlo en su segunda presentación, de lo contrario el aliento que hoy es a favor, claramente será en contra.