
Unas semifinales un tanto atípicas hemos tenido en el Mundial Sub 20. Bueno, a decir verdad ha sido atípico desde el inicio este certamen juvenil pero, el sólo hecho de que un lado esté Ghana y Hungría y del otro Costa Rica sea el rival de Brasil, dejaba en claro que solamente había un seleccionado candidato por naturaleza.
Con sendas victorias de Ghana y Brasil ha quedado conformado el cuadro final, donde claramente los cariocas son favoritos pero, si el seleccionado africano llegó a estas instancias puede pensar en dar una sorpresa más.
Más allá de lo que significa vencer en un juvenil, creo que tanto para Costa Rica como para Hungría y hasta para el propio Ghana, es un resultado alentador de cara al seleccionado mayor.
Es decir, muchos de estos jugadores comenzarán a vestir la casa del seleccionado mayor en su país y con ello se espera un crecimiento total que los catapulte en las primeras planas del fútbol mundial.
