No puedo creer que se le pegue tan duro al portero alemán, Jens Lehmann. Primero se lo castigó por orinar detrás de un cartel en pleno partido. Pues, es una necesidad física que seguramente a todos os ha pasado y no por ello se le puede caer tan duro a este chaval.
Después fue expulsado en el encuentro del fin de semana, por un toque casi imperceptible al delantero del Mainz, Aristide Bancé, quien ya lo había agredido al portero. Es decir, el roce de Lehmann es muy suave, pero está bien que se sancione como penalti y expulsión.
Ahora, ¿Por qué no se expulso en primer lugar a Bancé por su agresión? Me parece que han sido demasiado duros con Lehmann y sobre todo el juez se ha equivocado, porque no midió con la misma vara ambas agresiones.
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