No caben y se agotan los adjetivos para calificar el presente que está teniendo Lionel Messi. El sólo hecho de manifestar que sentenció la serie de cuartos de final ante el Arsenal con cuatro goles y que alcanzó a Rivaldo como máximo anotador del Barça en la Champions, demuestra que es claramente el mejor jugador del planeta por lejos, mucho más que Cristiano Ronaldo y cualquier otro con el que se le intente comparar, hoy Messi es el dios del fútbol mundial.
¿Hasta cuándo se lo va a discutir? ¿Qué importa si no rinde en el seleccionado argentino como en el Barcelona?, eso ya pasa a ser un problema del entrenador y en este caso de Maradona, el cual no le está sacando todo el jugo como logra hacerlo Guardiola. Es cierto que el Arsenal llegó muy diezmado por las bajas a este encuentro de vuelta, pero logró adelantarse en el marcador con un gol de Bendtner y pocos minutos después Dios se hizo presente para comenzar a facturar su poker de goles y deleitar no solamente al Camp Nou, sino al resto del mundo y especialmente a la prensa.
No tuvo un gran partido el Barcelona, tampoco el Arsenal, si lo tuvo Lionel Messi y por ello hoy el Barcelona enfrentará al duro Inter en una semifinal que claramente pudiese haber sido la final en Madrid. Por cierto, hablando de los merengues, creo que Pellegrini tiene un trabajo intenso con su defensa, porque es casi imposible detener a Messi y se ven las caras el fin de semana…
